Andrés Neuman (1977) nació y pasó su infancia en Buenos Aires. Hijo de músicos argentinos exiliados, terminó de criarse en Granada, en cuya universidad trabajó como profesor de literatura latinoamericana. A los 22 años resultó Finalista del Premio Herralde con su primera novela, Bariloche. Le siguieron La vida en las ventanas, Una vez Argentina, El viajero del siglo (Premio Alfaguara y Premio de la Crítica), Hablar solos, Fractura y Hasta que empieza a brillar (Premio Archiletras de la Lengua). Ha publicado libros de cuentos como Alumbramiento o Hacerse el muerto; poemarios como Mística abajo, Vivir de oído, Isla con madre o Vengo de ver; el diario de viajes por Latinoamérica Cómo viajar sin ver; el elogio de los cuerpos no canónicos Anatomía sensible; el díptico sobre la paternidad que forman Umbilical y Pequeño hablante; y el diccionario satírico Barbarismos. Obtuvo los premios Federico García Lorca, Antonio Carvajal e Hiperión de Poesía; el Firecracker Award for Fiction, otorgado por la comunidad de revistas, editoriales independientes y librerías de EEUU; y la Mención Especial del jurado del Independent Foreign Fiction Prize. Formó parte de la lista Bogotá-39 y fue seleccionado por la revista británica Granta entre los mejores narradores en lengua española de su generación. Sus libros están traducidos a 25 lenguas.
Foto: © Rodrigo Valero
Andrés Neuman
Poema
MI HIJO ESTIRA LA MANO
EN EL UMBRAL DEL SUEÑO
A punto de caer
dormido, siempre
buscas mi mano, hijo,
no sé si como adiós
muy poco a poco
o quizá invitación al otro lado.
Lo único que sé,
ángel de mis desvelos,
es que en mi piel se torna
un gesto trascendente,
de intimidad confiada ante el abismo,
que planeo llevarme
al filo de la hora
como un talismán entre los dedos.
(del libro Vengo de ver, La Bella Varsovia/Anagrama, 2026)

